Siempre que con el equipo de Cuánta Rock tenemos que ir a la ciudad de las diagonales, nos ponemos felices. No nos pasa con otros lugares. Será porque, al igual que sus habitantes, notamos algo diferente en el aire. La Plata es mágica. Es un pueblo disfrazado de ciudad, en donde todos se conocen, en donde la mayoría de los jóvenes no son nativos del lugar, sino que son chicos del interior que se mudaron para estudiar en la prestigiosa Universidad de La Plata. Esto hace que el sitio sea mucho más rico culturalmente, en donde podemos encontrar diferentes matices y fusiones dentro de lo musical dependiendo de las raíces de cada uno. La Plata, ciudad rockera por excelencia. Cuna de bandas como El Mató a un policía motorizado, Peligrosos Gorriones, Los Redondos, y de las más nuevas, como The Hojas Secas, Las Piñas, Laika Perra Rusa, Un Planeta, Garuda, 107 Faunos y mucho, mucho, más. Y en donde también el rock local congenia en un mismo punto: Pura Vida bar.

Cuánta Rock tuvo la oportunidad de charlar un poco de todos estos temas con Gastón, Antonela y Lucas. Tres jóvenes que forman parte de tres bandas emergentes en La Plata.

Pura Vida Bar - Fotografías por Brenda Carballo.

Gastón, bajista de Laika Perra Rusa. Una banda de indie rock/pop cargada de frescura y buenas vibras. A principio de año, la agrupación presentó en formato físico su primer LP, titulado “Deseo, amor y deseo”, el cual ya habían lanzado digitalmente. Recientemente, se encontraron preparando un nuevo show en vivo, orientado a la fusión del “indie” con la electrónica, sumado al armado de nuevas canciones de un futuro nuevo disco, que seguramente grabarán el año que viene. Además de todo esto, la banda también realizó una mini-gira por el interior de Buenos Aires.

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Sus inicios musicales fueron a través de amigos, en su pueblo Benito Juárez. “Cuando teníamos alrededor de 10 años uno arrancó clases de guitarra con una señora mayor que le ensañaba folclore, algo muy típico de los pueblos” – nos cuenta Gastón.  “Un día fui a la casa y me enseñó los tres acordes de Zamba de mi esperanza. Me acuerdo que tocar esos tres acordes seguidos, cantarle arriba y ver que quedaba bien fue un shock.” Más adelante, profundizó un poco más con otro amigo que era “el violero” del grupo, con el que empezó a escuchar rock. “También me ayudó bastante un “Toco y canto” de The Beatles.” Gastón empezó a tomar un poco más en serio todo cuando arrancó clases de bajo. Lo mandaban a inglés, algo que odiaba profundamente y como se empezó a ratear, su mamá le dio la opción de que dejara, aunque a cambio tenía que empezar otra cosa.  “Le dije “bajo”, de manera instintiva. Creo que no sabía muy bien de que iba, de hecho pensaba que era el sonido grave de la guitarra distorsionada. Después me di cuenta que es el instrumento que nadie escucha, pero ya me había comprado uno”.

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Los inicios de Lucas de The Hojas Secas también fueron por el mismo lado de Gastón: aprendió  guitarra a los 16 años, tocando un poco de folclore y ritmos clásicos a través de un profesor de su ciudad, Junín. Luego, debido a un amigo, comenzaría a incursionar dentro del heavy metal, con el que tuvo su primera banda. A los 19 años se mudó a la ciudad de las diagonales para estudiar música, en donde hizo muchos amigos, entre ellos Lucho Canevaro, guitarrista del actual proyecto que comparten; The Hojas Secas.

La agrupación lanzó el año pasado su tercer material discográfico, “Vuelvo de madrugada”, el cual estuvieron interpretando por una gran cantidad de escenarios de Capital y gran Buenos Aires. Actualmente, están preparando nuevas canciones, y planean grabar antes que termine el año.

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Antonela es la batería y el poder en Las Piñas. Su año comenzó bien arriba, con una gira por Estados Unidos, y el lanzamiento del primer LP  de la banda,”Espanto Caribe”. También estuvieron tocando en Chile por primera vez, y por todos los lugares dentro de Buenos Aires en donde se daba la oportunidad. Se encuentran componiendo, y con la idea de sacar un nuevo disco pronto.

Los inicios musicales de Antonela, a diferencia de otros, son muy recientes, ya que comenzó a tocar la batería en simultáneo a Las Piñas. “El hermano de Sofía – guitarrista de Las Piñas – tenía una batería en el garaje de ellos y una vez fuimos con So a tocar unos temas porque estábamos aburridas, esto fue en diciembre de 2014. Fue casi mi primer acercamiento a la bata, sin saberlo tire algunos ritmos y me salían más o menos bien así que dije ‘hey, puedo ir a aprender, me gusta mucho este instrumento.’


¿Qué representa La Plata para ustedes?

Gastón: Para mí representa un buen lugar para vivir. Tiene una gran movida cultural y política, pero no deja de ser un pueblo. También tiene una tradición y un presente musical muy interesante y toda una serie de leyendas y misterios que le dan una mística particular.

Anto: A La Plata no la cambio por nada, es la ciudad donde nací, donde fui a mis primeros recitales, fiestas, de donde surgieron bandas hermosas y de donde sigue saliendo un montón de arte y cultura. Hay una movida genial y por eso capaz es difícil salirse de la ciudad. Como banda está bueno despegar y salirse de la comodidad, pero a decir verdad en La Plata hay todo. Es como mi habitación, casi que no necesito más nada.

Lucas: Para mí La Plata es un cuento de aventuras, está llena de personajes/as adorables y algunos villanos.

 ¿Cómo viven la conexión cultural dentro de la ciudad y que consideras que lo hace diferente?

Anto: En cuanto a la música, La Plata tiene como un micro clima musical. Sus propios espacios, algunos legendarios, sus bandas estrella, todas las bandas nuevas que surgen todo el tiempo. Es un gran semillero en todos los aspectos artísticos. Eso es difícil de conseguir, una ciudad tan nutrida de todo esto.

Gastón: Sí, y creo también que está marcado por la cercanía, porque como dije, es un pueblo. Entre las bandas de nuestra camada nos conocemos todos y nos ayudamos. Te puede pasar que alguien que labura con vos toque en una banda que te gusta o es muy posible que un compañero de la facu te haga los flyers para las fechas. Creo que la movida “indie”, que es clasemediera por definición, esta muy atravesada por la universidad, de ahí salen los músicos pero también el público, que muchas veces son los músicos mismos. Santiago Motorizado (de El mató) dijo que para entender la movida local hay que pensar que las bandas platenses no están tan interesadas en pegarla, sino en hacer música y ya, como fin en si mismo. Eso genera mucho agite, porque te acerca a las bandas que te gustan, no los ves como dioses inalcanzables y eso te alienta a empezar a producir, al menos es lo que nos pasó a nosotros. Por eso insisto en eso, en que la cercanía funciona como motor para la producción.

Lucas: Creo que es un combo en el que se incluyen los muchos lugares de expresión artística que son los centros culturales y bares que se dedican al espectáculo en vivo, la gran cantidad de bandas de música, una facultad de Bellas Artes con carreras de música de todo tipo, el bar Pura Vida que es el corazón de todo este sistema, y las distancias en la ciudad son muy cortas, como decía Gastón. En una noche podes recorrer 4 lugares diferentes y ver 4 recitales distintos y terminar en una fiesta en el patio de una casa con una zapada de blues.

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Según su opinión ¿Cuáles son las condiciones culturales necesarias para que las bandas de la ciudad puedan seguir autogestionándose?

Gastón: Estamos en la era digital y la venta de discos ya no es el sostén de las bandas. A eso se anticiparon artistas como Radiohead o Nine Inch Nails, pero ahora atraviesa a todo el mundo. A las discográficas no les interesan las bandas emergentes y prefieren agarrar el paquete cerrado, hoy no puede pasar lo que pasó con Nirvana y Geffen. El sustento es el vivo y para que eso sea efectivamente así tiene que haber lugares y condiciones favorables para el músico. Ese es el gran déficit de La Plata, somos más de mil bandas, pero a excepción de Pura Vida y un par de lugares más no existen espacios que ofrezcan un buen trato para los grupos emergentes. A eso se le suma una gestión municipal que desde principios de año está abocada a clausurar espacios, inclinando la cuesta un poco más. Esto -las clausuras- también se extiende a casas y centros culturales, que desde el punto de vista de las bandas son una buena alternativa frente a la falta de escenarios. Entonces, las condiciones para que nos sigamos autogestionando son exactamente las contrarias a las que existen hoy en día. Necesitamos, en el mejor de los casos, un Estado presente que aliente y garantice la existencia de espacios para las bandas, y en el peor de los casos, un Estado que por lo menos deje hacer, que no ponga palos en la rueda. Me parece perfecto que se promuevan las movidas masivas y “populares”, pero es hipócrita ofrecerle a las bandas emergentes un festival por año en el cual se puedan subir a un escenario grande al mismo tiempo que clausuras los escenarios chicos, que son los que las sostienen en el día a día.

Lucas: Si, tiene que seguir el bar Pura Vida, que tiene las condiciones óptimas para los músicos, y tendría que haber más lugares así. La idea de que el músico se lleve la recaudación de la puerta es utópica para algunos comerciantes. Nosotros con esa plata grabamos y editamos nuestros discos por ejemplo. Ahora hay un lugar muy bueno también, que está siguiendo este camino y es Casa Lumpen/Unclan.

Anto: La autogestión y el DIY creo que es el paradigma principal de las bandas hoy en día, o de los que nos movemos en el “under” o como se diga, no sé bien como llamarlo. Es hacer para rehacer. No nos llenamos de plata tocando, tocamos para tener un poco de dinero para hacer remeras y después venderlas y recuperar para grabarnos unos temitas y siempre es así. Un círculo que se retroalimenta siempre en pos de que la banda crezca. Es difícil si hay obstáculos, si hay gente que no entiende que tocar es un trabajo, que uno le dedica mucho tiempo y energía y que no está bien que te paguen $100 por tocar, si te clausuran todos los espacios en donde podemos expresarnos, si no nos ayudamos entre nosotros, siendo que estamos todos en la misma. Me doy cuenta que comencé hablando a la inversa y dije las cosas que no tienen que pasar para que se derrumbe todo jaja. Pero para autogestionarse, por experiencia propia, me parece fundamental la disciplina y el compromiso. Nosotras somos bastante organizadas y tenemos cuenta de todo lo que gastamos, lo que tenemos, lo que ganamos, solo así no te vas a bancarrota y podes seguir creciendo.

¿Cuál es lugar más especial donde tocaste (en La Plata) y que anécdotas  guardas de él?

Anto: La primera y la última vez que tocamos en La Plata fue en Milton#Lugar. Un espacio que lamentablemente ya no existe, al menos en la casa hermosa en la que estaba. Es un lugar que lo administran amigos, que siempre nos dio la oportunidad de armar nuestras fechas ahí y nos banco desde el comienzo. Siempre la pasamos muy bien en Milton y hemos compartido fecha con las bandas que más nos gustan.

Gastón: Me acuerdo del cumpleaños de un amigo en una quinta en Villa Elisa. Tocamos a la intemperie en el medio de una cancha de fútbol y en el marco de una fiesta de disfraces. Como no había rebote en ningún lado el sonido es como que se iba para arriba, se escuchaba todo rarísimo. A pesar de que era marzo hacía un frío insoportable y teníamos todos los dedos entumecidos, alguien nos pasó pisco chileno para calentar un poco y la cosa se empezó a desvirtuar. Esa noche estrenamos “Celeste”, que es el segundo track del disco, nos equivocamos en todo los que nos podíamos equivocar y en lo que no podíamos también. Creo que fue la peor performance en vivo de la historia, pero estuvo super divertido. Hace muy poco nos enteramos por boca de nuestro sonidista que la conexión eléctrica era tan rudimentaria que podríamos haber muerto electrocutados esa misma noche.

Lucas: Pura Vida, en 8 años que tiene el bar tocamos 37 veces. Hemos tocado con el lugar vacío y con el bar repleto, con lluvia, con calor, con frío, temprano, tardísimo onda 6 de la mañana, engripado, tomando té con miel en lugar de cerveza, con una gotera en el escenario, hemos saltado hacia el público, hicimos amigos y amigas, nos hemos peleado, dimos besos, y hemos armado millones de proyectos que en las conversaciones de la noche quedan en la nada.

Si tuvieran que elegir, ¿en que otro lugar del mundo les gustaría vivir con su música?

Gastón: No te la sabría contestar. Igual dudo que haya un mejor lugar en el mundo que La Plata.

Lucas: Tampoco sé bien, Los Ángeles debe estar bueno, New York, Buenos Aires.

Anto: Por nuestra parte, en EEUU nos fue muy bien y nos recibieron genial. No cambio por nada Argentina, pero si tengo que elegir si o si, volvería allá. Son un público super cálido y para el tipo de música que hacemos va bien. Además hay muchas bandas amigas con las que nos gustaría salir de tour.

Además de lo que nos contaron Antonela, Lucas y Gastón, algunos de los amigos provenientes nos relataron su punto de vista sobre la ciudad.

 

ANTOLIN
La Plata siempre fue una ciudad especial, difícil de definir. Ya su origen es de carácter romántico, la ciudad ideal. Creo que su esencia es de una fuerte presencia cultural y artística que se fue actualizando con los años y las generaciones, pero sin perder de vista ese ímpetu poético, incluso inconscientemente. Aunque hay cosas que por desgracia se van perdiendo o desdibujando. También al ser uno de los centros universitarios más importantes genera una convergencia de jóvenes de todo el país y hace que se produzcan cosas interesantes, a nivel musical, literario o artístico.
Espero que esa esencia cultural nunca se pierda del todo.

JAVI PUNGA
Es mi ciudad natal y para mi una ciudad misteriosa y profética, llena de simbolismos y poblada por seres que inconscientemente manifiestan su legado que es muy artístico e intelectual. Es una especie de proyecto de ciudad ideal soñado por unos místicos arquitectos masones que buscaban el progreso hace cientos de años pero que fue mutando hasta llegar a ser lo que es hoy un pueblo cosmopolita que concentra un gran nivel de energía ectoplasmática creativa. Es una ciudad maldita y perfecta.

LYNX
La Plata representa una de las usinas culturales más importantes de la Argentina. Creemos que es una ciudad donde hay mucho trabajo y amor por el arte en todas sus ramas. Las facultades, los centros culturales y bares se retroalimentan generando un público que le da el respeto y cariño al arte. En la música, aprendimos que ser de La Plata es un plus, que te motiva a seguir creciendo, y amando la forma en que se relacionan los artistas con la gente.
La Plata es Pura Vida para todos.

JUAN GARUDA
Es como un volcán de ideas y ganas, mas que nada por la cantidad de jóvenes de todo el país que vienen a cada año. Para mi La Plata representa la oportunidad de decir algo propio y que te den espacio para que lo digas. Y ser escuchado. Esto ademas de tener tanta cultura propia de una capital de provincia, misterio, y música, tanta música. Yo soy un forastero eterno de La Plata, pero vivo en La Plata y amo esta ciudad como los platenses mismos y prefiero siempre tocar acá que en cualquier otro lado.

REALES KIMONOS
Representa su histórico trazado urbano gótico y sombrío. Esto influye directamente en cualquier artista de la ciudad, sobretodo en el rock… Desde los riffs más oscuros de Skay Beilinson, hasta las melodías entre bailables y sombrías de Virus.. desde su arquitectura, sus casas, su fachadas, sus historias de mazoneria, su catedral, etc..
Nuestra ciudad siempre tuvo ese encanto que llamo la atención.

FAUSTO ISOTÓNICO
Para mi es una gran ciudad donde se respira creatividad, movimiento, cultura, arte. Y la hace diferente la convergencia de mucha gente del interior del país que es inconformista e inquieta y viene con ganas e ideas a aprovechar todo lo que ofrece esta ciudad: universidades, movimientos políticos y culturales de alto nivel creativo y renovador. Se forma un gran caldo de cultivo.

 

FOTOGRAFÍA: BRENDA CARBALLO
PRODUCCIÓN CUÁNTA ROCK