folieLa trampa funcionó y parece que fue tiempo perdido para los chicos de Folie. Pero para nosotros, de perdido no tiene nada escuchar su nuevo disco. De entre todas las bandas que conocemos y escuchamos de la escena actual, ninguna se asemeja al estilo y sonoridad que con tanta originalidad logra Folie.

Hace unas semanas nos presentaron su segundo álbum de estudio “Tiempo Perdido”, luego de que tan solo el año pasado escuchamos el espléndido “La Trampa”, un material de canciones rápidas y frenéticas que nos voló la peluca y nos dejó expectantes a lo que se avecinaba. Y no pararon ni un segundo.

Al escuchar el nuevo material, nos encontramos frente a un cambio en Folie: canciones que bajan un poco los decibeles en relación a su sucesor, con baterías más lentas y líricas con tintes oscuros que muestran madurez. La premisa de haber perdido lo más valioso que tenemos con personas que no lo valen: nuestro tiempo.

Todos los elementos que nos conquistaron de estos cuatro muchachos en un primer momento siguen presentes y recargados en una nueva cara plagada de coros hiteros y potencia strokera pero con absoluta personalidad con canciones como “Caí al piso”, el track más fuerte del álbum musicalmente, cuya letra es una crítica a los gobiernos argentinos – y la que le da nombre y abre el mismo, “Tiempo perdido“. Pero sin duda alguna, la mejor del material es “Préstame un sentimiento” – ¿un guiño al cassette de Kirk Van Houten?  –  digna de ser coreada en estadios con un puente impecable de na na na na’s, y coros pegadizos que pregonan Cuando llegaste ya no estaba / Tocaste el timbre el tercero B

Cortito  y al pie, en 19 minutos te devorás las seis canciones que integran “Tiempo Perdido”, un álbum de hits con una personalidad única. Los Folie atacan de nuevo.