Sin haber escuchado nada de Vúmetro y basándonos solo en su formación de trío clásico de guitarra, contrabajo y batería, lo primero que podríamos imaginarnos es una agrupación de rockabilly. Aunque Vúmetro en cierto sentido sigue este principio, más que nada al contar en su formación con un contrabajo, la banda formada por Murci (guitarra y voz), Diego (contrabajo y voz) y Conte (batería)  es un power-trío de rock alternativo. La banda no suena para nada a tres personas: su sonido es lleno, y fusionan elementos del rock clásico con melodías atrapantes de la música actual, y riff agresivos.

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Vúmetro se forma como la conocemos hoy en 2011, luego de disuelto el proyecto solista de Murci,  MGO; la cual tuvo muchas formaciones, siendo el último baterista en sumarse a la misma  Andrés Conte-Grand.

Rápidamente, Murci quiso volver a armar algo, y al primero que llamó fue a Conte, pero, ya no como un proyecto solista, sino como algo que realmente fuera una banda. Fue así que entre juntadas de ellos dos, algunos temas, y demás, empezaron a pensar cómo sería su banda ideal, y pensaron en una banda de rock, pero con contrabajo. Y, fue así, que en el medio de esa bruma que puede significar encontrar la pieza faltante del puzzle, apareció Diego, completando así la formación del power-trío.  La agrupación está formada en la ciudad de buenos aires, pero, sin ser ninguno de sus miembros nativos de la misma: Conte y Murci son de Bahía Blanca – aunque ambos se conocieron en Buenos Aires – y Diego es de Montevideo.

La banda sale a la escena de una manera particular: editando un DVD titulado INTRO, una filmación en su sala de ensayo de ocho canciones.  Esta fantástica idea nace de la necesidad de mostrar a los demás lo que hacían y poder conseguir presentaciones. “Dijimos, ‘filmémonos para mostrar lo que hacemos’  y la verdad que nos resultó muy bien”.

Ya en 2013, editan un sencillo en formato vinilo, 7×8+3, el cual incluye tres canciones: El Lado Oscuro de la Pampa, 7×8+3 – título dado debido a  la métrica y las terceras  del tema – y Cantata de Puentes Amarillos. Este último es una versión de la clásica canción de Luis Alberto Spinetta en donde los Vúmetro directamente tocan encima de la canción original. Este material cuenta con más producción que el DVD, donde se habían limitado con lo que tenían en el momento. 7×8+3 funciona así como una antesala de lo que sería su primer disco “Estábamos viendo como nos perfilábamos”. Algo que no sucede en todas las bandas es que todos componen en Vúmetro componen: “Hay una comunicación que es muy rápido entre nosotros. Un trío es fácil”.

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Después de un buen tiempo grabando, masterizando y atando cabos, en 2015 sale a la luz el primer disco de la agrupación: Hasta que pase el invierno. El material lo abre “Desangrar” una canción en donde puede apreciarse más claramente la vibra de rock’n roll clásico. Lo siguen “Última canción”, un tema lleno de frescura cuyos coros no vas a poder despegarte de la cabeza: ¡Hey! No te asustes / te prometo una última canción.  El disco explora todo tipo de canciones, desde temas más pesados como Fuego a otros un poco más suaves -pero tampoco tanto, lo justo y suficiente- como Jugadores. Hasta que pase el invierno está lleno de sorpresas, y es sin duda una obra de arte.  Una de las canciones más interesantes sea tal vez “Forastero” el cual cuenta con una melodía de la voz un tanto particular, sumado a una excelente letra y riff.

Una de las cosas más impresionantes del material es la superproducción con la que cuenta, y la cantidad de estilos que pueden escucharse interpretados por una misma banda a lo largo de todo un disco. Hasta que pase el invierno no deja momentos de distracción. Vúmetro constantemente nos deleita y sorprende, algo que nos obliga a quedarnos del otro lado escuchando con atención.

Y, no podía ser diferente, después de tener editando un DVD  y un simple en vinilo, su primer disco es un libro, en donde se explica paso a paso cómo fue la grabación de cada tema del mismo; desde que amplificador se utilizó, el efecto que se le agregó y cómo se grabó. Este fue escrito por dos de los miembros de Las Edades, Nicolás Miranda y Rodrigo Ottonello, de la cual Conte también forma parte. “Quisimos buscarle una vuelta de tuerca al formato físico, que tuviese algo distinto y brindarle otro atractivo” Y, además, contaba también con otro objetivo: “También quisimos mostrar  la información que nosotros manejamos como banda, y poder  compartir eso con personas que capaz tienen ganas de hacer algo como nosotros”. Y si se puede, ¿por qué no hacerlo?

Todo lo realizado por la agrupación fue de manera totalmente autogestionada: “Es más gratificante cuando lo haces vos mismo”.