Exilio al Delirio

Muchas bandas eligen la ciudad de Buenos Aires como casa para  explotar o desarrollarse musicalmente. Probablemente, por la concentración de oportunidades, diversidad de colectivos culturales, y los vínculos que potencian el mercado.

Hay bandas que habitan la ciudad, compuestas en grupos que en su totalidad son oriundos de otra parte de la Argentina. Juntos dejan muchas cosas en el camino, para sumarse a una especie de exilio. A pesar del cambio con que se pueden encontrar, sobretodo el delirio y caos que Buenos Aires ofrece cada día, muchas de estas bandas logran adaptarse y hasta ocupar un espacio reconocido en el circuito.

Cuánta Rock se encontró con cuatro chicos que forman parte de bandas que provienen de otras ciudades fuera de Capital Federal y alrededores. Entre ellos se encuentran Roberto Aleandri, vocalista de Atrás Hay Truenos; Bruno Gross, guitarrista de La Otra Cara de la Nada, David Diez, tecladista y guitarrista de Tick Toper; y Joaquín González, guitarrista de Los Siberianos.

Atrás Hay Truenos es procedente del sur del país, más exactamente de Neuquén Capital, y surgida a comienzos de los 2000. La Otra Cara de la Nada es una banda de Posadas, Misiones, nacida en el año 2011 por jóvenes integrantes mientras cursaban el colegio. Tick Toper, es una banda formada en 2010 y con integrantes que vienen de San Pedro, ciudad que se encuentra a 164 km de Buenos Aires sobre el Rio Paraná. Los Siberianos surgió en el año 2015, y está compuesta por chicos provenientes de Santa Rosa, La Pampa.

Una tarde soleada de invierno, los cuatro se encuentran en una terraza de la ciudad que los acoge actualmente. Mientras reconocen el smog del aire, se asombran con la vista plagada de edificios y comparten unos mates, Cuánta Rock aprovecha para tener una charla con ellos.

CR: ¿Cómo llegan sus proyectos a Buenos Aires?

Roberto: Con Atrás Hay Truenos se dio que nos vinimos progresivamente entre 2008 y 2010. Estando en Neuquén ya habíamos pegado onda con gente de Buenos Aires, en esa época a través de Fotolog. Un sello llamado Mamushka Dogs, nos editó  a nosotros y a otras bandas de distintas partes del interior, entonces fuimos generando vínculos. Además llevábamos gente para nuestra ciudad a tocar. También veníamos mucho a fechas en Buenos Aires. Flashabamos con la idea de venir para acá en todo momento.

David: Fue medio suerte, porque varios se habían quedado sin casa. Había un amigo de San Pedro que tenía una casa en Buenos Aires, que la alquilaba. Me vine yo, en ese momento también Facu (Gutierrez), y nos encontramos ahí en la casa.  Nosotros nos conocíamos de allá, pero Tick Toper se terminó de formar acá.

Bruno: Un poco nos trajo Buenos Aires. Se podría decir que nos cautivó. La banda la empezamos en el colegio.
En el 2014 tuvimos nuestra primera fecha acá en Capital. Después volvimos en el 2015, ya con algunas fechas más grandes. Tuvimos la posibilidad de abrir una fecha de El Mató a un Policía Motorizado en el Konex. Cuando pasó eso dijimos “ya fue, tenemos que venir, porque acá nos pasan cosas copadas”. Además necesitábamos venir por las ganas de grabar nuestro primer disco. Vinimos todos juntos. Todos con sus proyectos personales de estudiar o hacer otras cosas, pero más que nada con la banda.

Joaquín: Nos mudamos a Buenos Aires todos por diferentes motivos, yo no conocía a ninguno de los chicos. Todo se dio acá. Yo me vine a estudiar y después… caducó. (Risas)
Además me había venido con una idea de tocar, con ganas de armar algo. Entonces conocí a los chicos que estaban en la misma y se fue dando.

CR: ¿Cómo es el circuito de sus ciudades?

Roberto: El circuito de Neuquén es muy chico, si tocás una vez es probable que las 50 personas que son parte ya te vean. Hay muchísimas bandas, hay un circuito punk más grande, de heavy metal, de hip hop. Después del género alternativo es bastante acotado.
Hace dos años que no tocamos, la última vez fue en el verano de 2016, cuando sacamos nuestro disco e hicimos una gira por el sur; San Martin, Bariloche, General Roca, y Neuquén.

Joaquín: En La Pampa hay bastante movida hoy en día, bastantes bandas, sobre todo en General Pico. Acá en Buenos Aires estamos tres, KNEI, Las Sombras y nosotros (Los Siberianos). Hay lugares para tocar bien. Recién ahora se está empezando a gestar eso. De apoco va surgiendo. Hay un par de bandas punk, hay una banda muy buena especie de hardcore. Después todo lo demás se va para la movida de folclore.David: La movida en San Pedro es media limitada, no hay para todos los gustos. Si querés bailar vas a cualquier bar, pero si querés escuchar rock no tenés espacio. Yo por eso quería venirme a Capital Federal, las bandas que escuchaba estaban acá, me interesaba todo eso. A los pibes también, somos todos muy amantes de la música.

Bruno: La verdad es que creció muchísimo, con mis amigos estamos muy orgullosos de la movida de Misiones. Sentimos que en parte ayudamos a construir algo. Nosotros hemos compartido fechas con un montón de bandas de un montón de géneros, porque pasa eso en las provincias, y también te da una experiencia muy buena a la vez. Existía una movida bastante grande de metal, punk y reggae. De hecho las bandas por ahí sónicas o alternativas, hace un par de años surgían de los mismos lugares, compartiendo fechas. También la situación que sucede en Misiones es que es un circuito más cerrado. Nosotros fuimos haciendo nuestros propios ciclos en casas, hasta que logramos alquilar lugares. Llevamos bandas también para allá.

CR: Y en comparación, ¿Cómo ven Buenos Aires como contexto para el desarrollo de las bandas?

Roberto: Hay más con quién nutrirte y con quien compartir lo que haces. Te da la posibilidad de explayarte más, se abre un abanico de posibilidades para el arte. Te das cuenta que venís a tocar acá y hay un montón de bandas con las cual compartís la visión de belleza y estética. Una idea del mundo y de la vida también.

Bruno: Te sentís identificado. Existe, para que quede claro, el ambiente independiente o el under. Creó esa regla y esa forma de ser de buena onda y colaboración.

Joaquín: Muy bien. Nosotros no tenemos disco, pero empezamos a tocar hace tres años, y de a poco hay gente que se fue sumando. De hecho, una de las primeras veces que salí los vi a “Atrás Hay Truenos” y me encantó.

Joaquín González, guitarrista de Los Siberianos.

Roberto: Todas las bandas con las que tocamos son muy buena onda, se da todo muy simple. Ni bien me vine a vivir, a los 26 años, pegue laburo y me mude. Todo el primer tiempo fue un poco duro, adaptarme a la ciudad, a la idiosincrasia. Lo veía como un quilombo, no me gustaba mucho la forma de ser de todo.

David: Buenos Aires te hace flashar, con tu personalidad, tus estados de ánimo. No te cuesta, te da unas cachetadas. Estás al borde del ataque de pánico (risas).

CR: ¿Se ve distinta la movida de Buenos Aires cuando uno está en el interior?

Joaquín: Como algo re inalcanzable. Es como woow, quiero hacer eso. Me acuerdo que las primeras veces que vine, fui a ver algunas bandas que me gustaron mucho y me dejaban ganas de hacer cosas. Disfrutaba ver ese tipo de fechas.

Roberto: A veces pasa que desde el interior, ves la movida de Buenos Aires gigante. A nosotros nos pasa que si hoy tocamos en algún lugar de renombre nos ven como si fuéramos Charly García en limusina. La realidad es que seguimos viajando en subte, peleándola como siempre. Pero desde afuera se ve más grande. Cuando te mudas acá te das cuenta que es lo mismo pero con muchas más posibilidades.  Yo siempre que me voy a mi ciudad me quiero traer a todos a tocar para acá.

Roberto Aleandri, vocalista de Atrás Hay Truenos

Bruno: Internet distorsiona todo. Esas primeras veces que vinimos para acá, tocamos con bandas que nos volaban la cabeza, Los Reyes del FalseteTobogán Andaluz, Valentín y los Volcanes, Mi Amigo Invencible. Tuvimos la oportunidad de tocar con esas bandas siendo re pendejos y la verdad es que fue increíble.

David: Yo una vez fui a ver prietto viaja al cosmos con mariano, y habían cortado la luz. La gente aplaudía para que el loco siguiera cantando, y siguiera a capela. En ese momento estaba con mi amigo y le digo “hay que tener una banda”. Eso que se vivía a mi me hacia flashar, era todo muy pequeño y muy divertido.

CR: ¿Cuáles piensan que son las razones que hacen que entre tantas bandas puedan coexistir distintos proyectos?

Roberto: Un poco el cooperativismo, compartir la producciones de las fechas. Se comparten fechas, públicos, las ideas de cómo hacer las cosas. Es lo que hace que haya una movida. Escuche varias veces que acá en los 90’ la movida era mucho más áspera, donde había más competencia, las bandas tenían hasta que pagar. Ahora hay otra forma de hacer las cosas, que permite un ambiente propicio para relacionarse, operar unidos. Cada vez hay más gente produciendo movidas, ciclos, más allá de las mismas bandas. Creando espacios para tocar, eso es increíble, mágico.

David: Está todo muy centralizado, la escena musical más importante está acá. Sigo pensando que hay muchas bandas y pocos lugares. Pero te encontrás con gente que está luchándola y en la misma. Los terminás conociendo a todos, te das cuenta que al final el circuito es chico.

David Diez, tecladista y guitarrista de Tick Toper

Bruno: Creo que también se dio por la cuestión del hazlo tu mismo, que viene de los 90´s. Pero gracias a gente que intenta lograr algo parecido. Cuando uno empieza de abajo va transitando los mismos caminos. En Misiones se dio que empezamos a tocar, después amigos muy cercanos empezaron con sus bandas, y al mismo se llevó a generar una hermandad. Comenzamos sin rumbo a hacer recitales, pero después nos dimos cuenta que estábamos todos armando algo parecido.

Joaquín: Todo el mundo quiere lo mismo. Alguien organiza algo, quizás también toca, y saben lo complicado que es hasta para pagar un viaje. Entonces hay una colaboración entre todos. Casi todo el mundo quiere lo mismo en el ambiente que se está armando.

CR: Si tuvieran que elegir otra ciudad del planeta para irse con su banda, ¿Qué dirían?

Bruno: Me gustaría estar en algún lugar donde tenga una ventana abierta. Berlín me gusta mucho, no es una metrópoli desastrosa. Hay una movida re zarpada allí. Algo que tenga sentido de pertenencia. Quizás no me iría tan lejos. Me gusta mucho como ciudad Mendoza.

Bruno Gross, guitarrista de La Otra Cara de la Nada

Roberto: En Nueva York me gustaría vivir, de tanto haber visto películas de más chico. Sino también en Tokio. Flasho con que si tocáramos allá, a los japoneses les gustaría nuestra música.

David: San Martín de los Andes, porque está rodeada de montañas y es chico. La rompemos.

Joaquín: Quizás a algún lugar de Europa. Tampoco me imagino, la verdad es que estoy muy contento acá.

CR: ¿Cómo está el presente de sus proyectos?

Joaquín: Con Los Siberianos estamos a full tocando. Estamos grabando ahora nuestro disco en Estudio Daktari. Todas las pilas ahí, suponemos que en Agosto ya saldría.

Roberto: Con Atrás Hay Truenos estamos tocando bastante, y estamos haciendo un disco de remezcla de Bronce, ya que grabamos muchísimo material de ese disco, y nos quedaron distintas versiones. A mí se me ocurrió usar todo ese material para algo. Estamos con eso, la idea es que salga en septiembre y hacer una presentación especial.

Bruno: Con La Otra Cara de la Nada hace un tiempo pasamos por una reestructuración musical y también de miembros. Estamos tocando una vez al mes aproximadamente, no somos de tocar tanto. Estamos viendo de sacar algo rápido, un EP o dos singles. Seguro pronto se verá. Además de un par de fechas copadas, obvio.

David: Los Tick Toper sacamos Seres Nuevos el año pasado, hace poco hicimos la presentación en El Emergente. Vamos a seguir con este disco un tiempo más, y después arrancar una etapa nueva con otros temas.

FOTOGRAFÍAS POR PANDORA
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