Un Ciervo

“Tocamos la música que nos gusta escuchar” – afirman los Un Ciervo sentados en un sillón. Y es en la espontaneidad, la rapidez, y los sonidos con base de rock’n roll y la prolijidad necesaria que hayamos a esta banda. Te invitamos a conocerlos en esta reseña.

 

Auto-definiciones

Definir a una banda es difícil. Pero a veces menos es más. Tato, nos dice sobre Un Ciervo: “somos una banda genuina”.

 

Carne y hueso

Y ahí estamos, cocinando u ordenando mientras escuchamos música, hasta que ¡zas! comienza a sonar un disco de una banda que no conocíamos en reproducción automática. Y nos gusta. Así que paramos la oreja, la analizamos un poco más. Le ponemos like a la fanpage del grupo. Los empezamos a seguir en Spotify. Se nos presentan como un ente, como un todo. Pero nos olvidamos que detrás de esa portada del álbum, detrás de esa foto de perfil, hay personas de carne y hueso interpretando la música. Gente que no conocemos, pero que nos gusta lo que hace. Es momento de conocerlos: Un Ciervo está conformada por 4 muchachos de Capital Federal, Nicolás Cerábolo en guitarra y voz, Santiago Tato en guitarra, Julián Forcada en bajo y Juan Carena en batería. Ellos le dan vida a Un Ciervo.

Los comienzos

Los inicios de Un Ciervo se remontan a 2010, si bien ambos guitarristas del grupo, Nicolás y Santiago, venían de tener un recorrido musical juntos luego de haber compartido varios proyectos musicales. Pero fue solo en Un Ciervo en donde encontraron lo que estaban buscando. Luego de idas y venidas de bajistas y bateristas, la formación se mantiene estable cuando Julián se incorpora a la banda – ya habiendo siendo parte de la banda en otra oportunidad – exigiendo que solo se mantendría como miembro de la misma si grababan un disco. Y así fue.

 

El sonido

Luego de presentar un primer EP, en 2015 la banda presentó su primer álbum de estudio titulado “Esto está pasando”, conformado por 10 canciones grabadas en los Estudios ION, mezcladas en estudios DDR y masterizadas en Nueva York por Drew Capotto (reconocido por haber trabajado con los Red Hot Chilli Peppers, los Beastie Boys, Lou Reed, etc).  “La grabación del disco fue muy larga porque pasamos por varios estudios además de ION en donde grabamos teclados y demás. ION es un estudio gigante, fue hermoso estar ahí, y ya nos predispuso de una forma. El contexto está buenísimo”. – contaron a Cuánta Rock acerca del proceso de grabación.

El material está colmado de canciones rápidas de rock que coquetean con el garage como “No me llames más” y “Vengo”, en donde se encuentra el equilibrio entre un sonido moderno a fin a bandas como Wilco y The Hives, y vintage con reminiscencias a bandas de los 60, como Los Kinks y los Stones. “Somos bastante melancólicos para escuchar música, no estamos muy a la moda” – nos dice Tato.

Los relatos son contados a través de melodías pegadizas y el sonido de una voz joven a cargo de Nicolás Cerábolo, quien a través de líricas ingeniosas nos mantiene prendidos un track tras otro.

Lo curioso de Un Ciervo es que logran presentarnos canciones muy bien interpretadas musicalmente, prolijas y con la dosis de rock y desenfreno justo y necesario. Es en ese equilibrio entre lo moderno y lo viejo, la prolijidad y el desenfreno, que Un Ciervo cautiva.

Hace unos meses nada más, lanzaron un nuevo material: un EP de 4 canciones titulado “Otoño” grabado en Estudios Catedral. El mismo fue laburado de una forma totalmente diferente al anterior: “Otoño fue ensayar y después grabar, en un solo estudio. Fue completamente la contracara al primer álbum, lo grabamos todo de una”. También, los chicos nos contaron que una diferencia clave a la hora de laburar fue el proceso de mezcla: “teníamos un poco más de cancha en cuanto a lograr un sonido, la mezcla fue diferente”.

Una de las canciones de este material, “Cuestión de fe”, fue presentada junto con un videoclip realizado por Matias Alegre y Emanuel Manfredi.

En cuanto a la construcción de sonido, los Un Ciervo afirman que no hay una búsqueda premeditada: “hay bandas que quieren lograr un sonido y lo buscan, nosotros somos más espontáneos”.

 

El proceso

Todos los procesos a la hora de componer son diferentes. En cada banda y en cada persona. En Un Ciervo, los principales compositores son Nicolás y Tato, guitarristas de la banda. Pero, cada uno encara sus canciones de una forma distinta. Por un lado, Nicolás nos contó que “El proceso de composición es bastante inconsciente, empiezan a salir acordes y luego palabras y les empieza a dar un sentido. A veces uno tiene más definido lo que quiere hacer y otras veces no”- “Hay diferentes formas de componer, no tiene que ver con un sentimiento en particular” – agregó.

“Me gusta Miguel Abuelo, donde hay una búsqueda y con los años te vas poniendo más quisquilloso y buscás palabras que de verdad te representan. No lo primero que te sale”. Tato, al contrario, lo pone en jaque: “A mí me sale completamente al revés, escribo lo primero que me salga” – pero “tocamos la música que nos gusta escuchar”, remata.

Vivo

¿El show en vivo es fiel al disco? ¿Qué disfrutan más? Nos preguntamos. A lo que Nico contestó “El vivo no tiene nada que ver a grabar, lo escuchás de otra manera, la dinámica es otra”- “uno tiene que interpretar y demostrar cosas a la gente para que se conecte con vos”. Los Un Ciervo, de todas formas, afirmaron “tocar en vivo es lo más divertido”.

 

Planes

A corto plazo, los planes son seguir. Seguir tocando, moviendo su último material, y grabar una nueva canción. “Nuestros planes son grabar, tocar en las provincias y viajar. Conocer otros lugares. Saber que te despertás y que está todo bien, porque vas a tocar”.

Que así sea. Tenemos Un Ciervo para rato.

 

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