Cierre de Cierres: La Música No Sabe

El año se está por terminar y nos dejó mucho contenido para destacar:  se sumaron bandas, experiencias, y personajes relacionades con la movida musical.

Lo que nos quedó claro en 2018 es que los que se dedican a la música están locos. Dicho arte los excede: Sus proyectos sufren múltiples metamorfosis a lo largo de su recorrido (Ya sea en una banda, una disquería, un estudio de grabación, una fecha, etc.) que resultan en algo nuevo en cada cambio de enfoque. Desordenados. Caóticos. En el límite entre lo enredado y lo organizado minuciosamente.

La música es bienvenida en todos los ámbitos, es el lenguaje universal que nos une a todes, y en cuánta tratamos de abarcar el mayor territorio posible para que se refleje el esfuerzo y trabajo de cada une de los que eligen dedicarse a ella.

Sin embargo, hay algo innegable. Lo que nadie quiere decir: LA MÚSICA NO SABE

LA MOVIDA DEL VERANO

Planear vacaciones es estresante: elegir el lugar, con quién viajar, coordinar laburos y tiempos, estar en la misma sintonía. ¿Pero qué hacer cuando no podes hacer una escapada? Se banca. Pero esa espera no tiene por qué ser aburrida: la música no sabe de vacaciones. Escaparse de la rutina es fácil en cualquier lado.

Siempre hay cosas para hacer, ver, conocer, explorar.  Hay vida antes, durante y después de la temporada de verano. El que busca encuentra, y los eventos musicales no escapan a esa regla.

DAME DRUMMERS

Tuvimos la oportunidad de reunir a distintos bateros para que nos cuenten cómo es ocupar ese lugar en una banda, porque la música no sabe quedarse quieta.  Llevar el ritmo de un proyecto compartido con varios integrantes, ocuparse de un instrumento tan grande y con la responsabilidad que eso conlleva: cuidar cada parte de él y estar pendientes, como siempre,  de sonar bien.

Anécdotas, recomendaciones y planes a futuro: todo en una misma nota.

MEZCLA Y SENSACIÓN

¿Realmente tiene sentido combinar indiscriminadamente géneros musicales en una misma fecha como si se tratara de un tenedor libre musical? Creemos que sí. Lo que pasa con este tipo de festivales es que cuando algo sale bien sale muuuy bien, y viceversa.

Mezclar está bueno, pero hay que seguir cierta fórmula o receta para que todo salga bien, planearlo con antelación y tener en cuenta distintos factores que hacen a la organización. Rock, pop, cumbia, under. En todas sus variables  y matices. Para elegir y repartir, combinar de acuerdo al antojo de cada une. Puntualmente este año el saborcito amargo (Sobre todo para les que sacaron la entrada del último día) va a ser difícil de superar. Como cuando te empachás de tu comida favorita y tenés que descansar por un tiempo de ella.

De todas maneras, todo lo que aporte a diversificar el oído de un público masivo será siempre bienvenido. Evidencia de que la música no sabe de géneros. ¡Y tampoco se rinde! Recientemente se conocieron los artistas que se presentarán en la Edición 2019 del Lollapalooza Argentina ¿Ansiosos?.

 

ELÉCTRICOS EN LA NOCHE

La música no sabe de fórmulas. Nadie tiene la bola de cristal en lo que respecta a lo que puede funcionar o no al momento de componer. Hay que arriesgarse: las consolas, pedales, looperas y otros artefactos hacen esto posible. Elevan el potencial de cada pieza, refrescan, renuevan, reciclan, recrean.

Últimamente hemos sido testigo de grupos (o solistas) que hacen casi magia, ya sea generando directamente sonidos con un programa, o a través de sintetizadores, de efectos electrónicos, samples, etc.

Evolucionar forma parte del desarrollo de cualquier proyecto, y hay que saber cuándo dar ese paso clave. Involucrarse y aprender sobre nuevas técnicas son el alimento que necesita la bestia creativa que está detrás de cualquier proyecto.  

DIGITALIZADA

El famoso “Video de bajo presupuesto” que sube hoy la banda desde su canal de YouTube público puede ser la llave para abrir la puerta a la súper producción del día de mañana. Un puñado de píxeles alcanza y sobra para dar a conocer la identidad de una banda, y a veces es esa esencia la que abre muchísimas puertas y oportunidades. Para eso es necesario saber explotar los recursos que se tengan a mano. No es fácil materializar lo idealizado, pero está bueno contar con las opciones de hacerlo física o digitalmente. La música no sabe de formatos: No se busca generar una división, sino más bien un puente entre ambos formatos.

EXILIO AL DELIRIO

Este año también entendimos que la música no sabe conformarse: Formar una banda→Sacar temas→Tener seguidores que apoyen el proyecto→ Conseguir fechas para tocar en vivo. Suena a un plan alcanzable. Pero ¿Qué pasa cuando a esa misma banda le queda chico el circuito en el que se maneja? Se busca progresar, moverse, tocar, tocar, tocar. Cada vez para más gente, conocer más bandas, ampliar el círculo de pertenencia y reunir a todes los que están en la misma movida. Los nervios y dudas con respecto a dar ese primer paso no van a dejar de aparecer; pero esa es la diferencia principal entre los que llevan a cabo el plan de salir de lo acostumbrado: ir más allá de los miedos y superarlos para un bien mayor. No conformarse. No parar.

MUERTE AL ÍDOLE

La música no sabe de altares. Más allá de las preferencias de cada une, a veces está bueno pensar un poco en frío el papel que le damos a las figuras del ámbito musical (y no musical). Desarmar, bajar algo que está allá arriba, descontracturar, traerlo a un plano racional. Dejar la fascinación de lado para pensar de forma consciente el lugar que se le da a una figura pública conocida por su talento o lo que significa. ¿Vale separar la obra del artiste cuando éste se manda alguna pequeña (GRAN) cagada? ¿O pasa algo polémico y se ve involucrado en el medio? Lo curioso del fenómeno del ídole es que la misma persona puede significar cosas opuestas o generar un efecto distinto dependiendo quién lo juzga. ¿Acaso no se dan cuenta que son simples mortales? ¿El talento es suficiente para poner a alguien en un altar y adorarlo no matter what? Empezar a cuestionarlo es el primer paso.

ANÓMALOS

Lo que para unes puede resultar confuso para otres es lo habitual, familiar, conocido.

Encontrar un círculo de pertenencia siempre es positivo, poder sentirse parte de algo más grande que une, indescriptible. Poderse reunir y compartir proyectos copados que se mueven alrededor de un género específico y tratarlo como obra de arte en lugar de moda o “hit del momento”.  La música no sabe de estructuras: La idea no es fabricar algo fácil, sino crear algo único.

Esta nota cuenta un poco esa unión entre bandas de math rock que lograron formar un colectivo prometedor y completo donde lo creativo va de la mano con la técnica y virtuosidad de 3 bandas nacionales.


HÁGALO USTED MISMX

¿Por qué alguien decide hacer algo completamente de cero? ¿Por qué no conformarse con lo que ya hay? ¿Vale la pena el sacrificio solamente para ver un proyecto nacer y terminar de formarse? Muchos dirán que no. Pero el grupo que se entusiasma con la idea de armar algo con sus propio esfuerzo es el de les arriesgades. Aquellos que prefieren que cada parte del proceso de invención tenga su toque personal y esté supervisado por elles mismes.

Encontrar el equilibrio entre saber adónde se quiere llegar y cómo hacerlo es clave. Cada plan va a tener un programa definido, sus tiempos, sus pros y contras, sus dudas. Lo importante es no bajar los brazos y seguir la llama de la convicción en saber que se está haciendo algo único y personal. El taller de cada une es el semillero de ideas que hay que cuidar para que den frutos. La música no sabe de facilidades: Si se quiere algo hay que trabajar para conseguirlo tal y cómo lo imaginamos.

EL REINO DE LES BAJISTAS

Heredar un reino es incontrolable (Además de ser un bardo). Enamorarse de un instrumento también. La música no sabe de lógica, suele excederla: Ese magnetismo que experimentan les músicos escapa de la razón, viene cargado de sentimiento puro. Es el “sentir” en el significado más literal de la palabra. Sentir que tal o cual objeto necesita hablar, o es el medio para expresarse por fuera de las palabras.

Hay reinos que se padecen porque fueron otorgados casi por obligación o tradición. El de les bajistas es la excepción, porque nace de las ganas de crear y explorar con su instrumento como escudo y espada, dejando su marca personal en el proceso creativo. Un reino consciente, cuyo fin es crecer y seguir expandiéndose. Cada músique tiene su “weapon of choice”.

Todas estas notas envuelven aventuras, amigues, reflexiones y sensaciones. Postales que fueron parte de un cierre especial y compartido. Que fueron parte de un tiempo.

La música no sabe, y Cuánta lo entiende.


Cuánta, de la expresión más allá.
De buscar lo nuevo. De verlo de otra forma.
Cada tiempo tiene distintas circunstancias,  cosas frescas por encontrar, y otras por recuperar.
La curiosidad es una virtud. Investigar, sumergirse, no hay nada mejor que eso.
Cada tiempo involucra distintos personajes, espacios, inicios y cierres, sentimientos ardiendo.
El juego se inicia una y otra vez, porque siempre siguen pasando cosas.
Y así seguirá siendo. Más allá de todo.
Más allá…

Cuánta  Rock

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